Por fin llegan los “malos” – Ranavalona I

27 02 2009
Ranavalona I

Ranavalona I

Remitido por Laura Correas García. El primer malo para este blog es una mujer y… por cierto, no es el nombre lo peor que tiene.

RANAVALONA I
Reina de Madagascar desde 1828 hasta 1861. Nació en 1782, de nombre Rabododoandrianampoinimerina (Ramavo), en el seno de la tribu menabe, una familia emparentada con la realeza. Cuando era poco más que una niña se casó con el rey Radama I, primer gran monarca de la isla. En 1828 murió su marido, supuestamente con intervención de ella, a lo cual el poder llegó a sus manos.

A través de los años se la ha conocido en Occidente como la “moderna Mesalina”, “the Bloody Mary of Madagascar”, “la reina más loca de la historia” (Most Mad Queen of History), o la “Calígula femenina”. Desde el principio hizo gala de una inigualable maldad. Sus primeros actos fue destruir los tratados internacionales que había firmado su esposo con las potencias extranjeras y expulsó de la isla a los extranjeros. También persiguió a todos los que llevaran una biblia o profesaran el cristianismo en público; más de 150.000 cristianos fueron ejecutados durante su reinado. Practicó miles de experimentos macabros con sus víctimas, como beber veneno, nadar en aguas infestadas de cocodrilos y su favorito: poner al condenado a los pies de un montículo y echar agua hirviendo hasta que se escaldara vivo. Eliminó mediante estos métodos a más de 10.000 esclavos.

La isla se sumió en el aislamiento. En 1845 una misión anglofrancesa intentó poner fin a aquel reinado de terror. Su hijo, Radama II, llegó a pedir a Napoleón III que invadiera la isla. Sin embargo, las puertas de Madagascar no se abrirían hasta 1861, cuando falleció la reina. Su hijo, Radama II reinó competentemente y su reinado suplió en alguna medida aquel desastre, pero en Madagascar no se olvida el reinado de la reina más sangrienta del siglo XIX.

 

Nota del profe: el perfil de este personaje encaja perfectamente en el período histórico que acabamos de ver en el imperialismo;en segundo lugar, los calificativos sobran, creo que son propios de periodismo sensacionalista; por último, según he leído,  muchos africanos, especialmente los malgaches, aunque consideren una autócrata a Ranavalona I ven en ella a una gobernante que se resistió a la invasión cultural y económica extranjera. ¡Felicidades Laura! Vas por buen camino