Puchuncavi y nuestro blog

1 05 2009

En días pasados hemos visto las consecuencias de expresar la opinión públicamente: el post de Elena Visone García de Sola ha sido visitado y replicado por una seguidora de Pinochet; es la gran ventaja de Internet, nuestra voz trasciende cualquier frontera.

ÉL

ÉL

El mensaje de nuestra visitante me ha hecho pensar y me ha movido a investigar qué es ese lugar que menciona en su comentario: Puchuncavi. Mi sorpresa ha sido mayúscula al ver qué es o era ese lugar. Incluyo aquí un enlace a una página que encontraréis bastante esclarecedora sobre la realidad de Puchuncavi

Puchuncavi y los desaparecidos

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¡Y dale con Pinochet!

8 03 2009
Asi querríamos haberlo visto antes de muerto

Asi querríamos haberlo visto antes de muerto

Este individuo, como antes Hitler, tiene a dos de vosotros ocupados en su acusación. En este caso Carlos Eloy González se ocupa de señalar algunos puntos que no habían sido tocados por Elena Visone.

Augusto Pinochet

He elegido a Pinochet porque pienso que las razones que voy a redactar posteriormente lo colocan como a una de las peores personas de la humanidad.

Primeros fusilamientos: cientos de personas son fusiladas de manera sumaria en los días siguientes al golpe, en medio del estado de sitio y el toque de queda.
Caravana de la Muerte: en octubre de 1973, casi un centenar de sindicalistas y dirigentes de izquierda son ejecutados en Calama, Copiapó, la Serena y otras ciudades por una “Caravana de la Muerte”, que encabezó el general Sergio Arellano.
Asesinato de Prats: el antecesor de Pinochet en la jefatura del Ejército, el general Carlos Prats, muere asesinado junto a su esposa, Sofía Cuthbert, al estallar una bomba en su automóvil en una calle de la ciudad de Buenos Aires, donde se hallaba exiliado, el 30 de septiembre de 1974. En la capital argentina, en noviembre de 2000, fue condenado a prisión perpetua el ex agente de la Dina (Dirección de Inteligencia Nacional) Enrique Arancibia Clavel, como uno de los asesinos, el 22 de enero de 1996.
“Operación Colombo”: agentes de la secreta Dina difunden una lista de 119 miembros de organizaciones izquierdistas que habrían muerto en luchas internas. Investigaciones posteriores determinaron que todos ellos fueron detenidos y desaparecieron.
Atentado contra Leighton: el exiliado líder democristiano Bernardo Leighton, ex vicepresidente de Chile, resulta gravemente herido junto a su esposa, cuando un desconocido dispara contra ellos en Roma, el 6 de octubre de 1975.
“Operación Cóndor”: agentes secretos de las dictaduras militares sudamericanas se reúnen en Santiago el 25 de noviembre de 1975, para poner en marcha un plan represivo con el propósito de eliminar a sus opositores. Cientos de ellos integran hoy las listas de desaparecidos en la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
Asesinato de Carmelo Soria: El cadáver del diplomático español Carmelo Soria aparece muerto a los pies de un cerro de Santiago, el 16 de julio de 1976, después de ser detenido por un comando de la Dina que encabezaba el coronel Jaime Lepe, según se estableció en el proceso.
Asesinato de Letelier: el ex canciller socialista Orlando Letelier, líder opositor en el exilio, muere junto a su secretaria Ronnie Moffit cuando una bomba estalla bajo su automóvil en el centro de Washington, el 21 de septiembre de 1976. El general Contreras, jefe de la DINA, y el brigadier Pedro Espinoza cumplieron siete y seis años de prisión en Santiago desde mediados de 1995, como autores intelectuales del crimen, por el que en los Estados Unidos fueron encarcelados sus ejecutores.
Los Hornos de Lonquén: tras una denuncia de la Iglesia Católica son descubiertos los cadáveres de 14 campesinos, sepultados en hornos de cal en una mina abandonada al oeste de Santiago, el 30 de noviembre de 1978. El juez Adolfo Bañados abre proceso por asesinato contra un grupo de policías, que se acogen a una ley de amnistía dictada siete meses antes.
–   “Caso Tucapel”: el líder sindical socialdemócrata Tucapel Jiménez aparece degollado en las afueras de Santiago, el 25 de febrero de 1982, tras ser apresado por agentes de la CNI (Central Nacional de Informaciones), al mando del mayor Alvaro Corbalán, según testimonios reunidos en el proceso.
–  Asesinato de Mario Fernández López: El dirigente democristiano de los transportistas, Mario Fernández López, muere en medio de torturas en un cuartel de la CNI (sucesora de la Dina), el 18 de octubre de 1984. El principal acusado, el mayor del Ejército Carlos Herrera Jiménez, fue condenado a 10 años de prisión.
 “Caso de los Degollados”: el sociólogo José Manuel Parada, el profesor Manuel Guerrero y el dibujante publicista Santiago Nattino, miembros del proscrito Partido Comunista, aparecen degollados el 30 de marzo de 1985. La Justicia condena a prisión, en abril de 1994, a un comando de 15 agentes de la policía militarizada de Carabineros.
“Caso de los Quemados”: el fotógrafo Rodrigo Rojas muere quemado y la estudiante Carmen Gloria Quintana resulta con graves quemaduras, cuando una patrulla militar los impregna en combustible, el 2 de julio de 1986. En el proceso es condenado a prisión el teniente del Ejército Pedro Fernández Dittus.
–  Asesinato de José Carrasco: el periodista José Carrasco, editor internacional del semanario izquierdista Análisis, muere ametrallado el 8 de septiembre de 1986, un día después del atentado a Pinochet en el que perecieron cinco miembros de su escolta. En la misma acción de represalia son asesinados el obrero comunista Felipe Rivera, el profesor Gastón Vidaurrazaga y el publicista Abraham Muskatblit. El general (r) Humberto Gordon, ex jefe de la CNI, fue implicado en esos crímenes, y gozaba de libertad condicional cuando murió en junio de 2000.
“Operación Albania“: agentes de la CNI ejecutan a 12 miembros del clandestino FPMR (Frente Patriótico Manuel Rodríguez), los días 15 y 16 de julio de 1987, después de supuestos enfrentamientos en diferentes puntos de Santiago, según la versión oficial. La Corte Suprema, el 2 de enero de 1998, ordena reabrir el proceso por asesinato que apunta al ex mayor Alvaro Corbalán y otros agentes.

Nota del profe: Hombre, Carlos, lo de redactar como metáfora no está mal. En mi tierra esto es un corta y pega salvaje. Lo publico en el blog porque complementa lo que le falta al de Elena (que también ha bebido mucho de las fuentes, vamos que lo ha cogido tal cual de Wikipedia). Faltaba algo más de Carlos Eloy, algo más personal que señalase a Pinochet como un malo maloso. Ánimo seguro que en próximas ocasiones te esmerarás más.





Se abrieron las puertas del infierno: otro malo

28 02 2009
Remitido por Ana Gómiz Aragón, el malo maloso que entregó una copa de campeón del mundo de fútbol  a Kempes (yo lo ví de chico).

JORGE RAFAEL VIDELA    

Jorge Rafael Videla, de rodillas
Jorge Rafael Videla, de rodillas

 Nació en Mercedes (Buenos Aires, Argentina) el 2 de agosto del año 1925, y desde temprana edad sintió inclinación por la carrera militar, heredada de su padre, que era Coronel de la Armada. En 1944, habiendo terminado sus estudios en el colegio Militar de la Nación, ascendió a Oficial de Infantería. Para 1971 ya era General de Brigada. El 24 de Marzo de 1976, un golpe militar destituyó a la entonces Presidente Constitucional María Estela Martínez de Perón. Los militares golpistas manifestaron que venían a poner “orden”, pero el orden que impusieron fue el del terror y la muerte.

 Durante el período de gobierno se formaron “grupos de tareas” integrados por fuerzas policiales, civiles y militares al mando de militares de alto rango. Secuestraron y asesinaron a miles de personas que inicialmente fueron conducidos a lugares clandestinos de detención, donde fueron detenidos ilegalmente, salvajemente torturados y finalmente, en su mayoría, asesinados. En la Argentina llegó a haber alrededor de 368 campos de detención ubicados a lo largo y a lo ancho del país.

 La palabra “Desaparecidos” se comenzó a utilizar para identificar a las personas secuestradas que nunca regresaron a sus hogares. Los familiares de los “desaparecidos” desconocían su paradero e ignoraban si estaban vivos o muertos. La censura ejercida por la junta militar impedía la divulgación pública de estos hechos y no era posible ni pensable denunciar la desaparición de un ser querido o de un conocido. Durante esta época se produjo el exilio de una gran cantidad de argentinos, muchos de ellos ilustres o distinguidos que dejaron el país para salvar sus vidas o para vivir libremente en el exterior; mientras que los que se quedaron estaban condenados al silencio para evitar ser secuestrados y eventualmente asesinados.

Se quemaron libros y publicaciones consideradas perjudiciales ideológicamente, de autores como Pablo Neruda o García Márquez, y se introdujeron en las escuelas materiales destinados a propagar los ideales anti-subversivos. En cuando a la economía abrió el mercado a los productos de importación debilitando la industria nacional, flexibilizó los empleos, congeló los sueldos (los trabajadores no poseían derecho de huelga) a la vez que creció estrepitosamente la deuda externa. El proceso de Reorganización Nacional inició el terrorismo de estado, suprimiendo las garantías constitucionales, y violando los más elementales derechos humanos.

 Juzgado durante la restauración de la democracia en Argentina, en 1985, fue destituido del ejército y condenado a inhabilitación y reclusión perpetuas. Un año después la Corte Suprema confirmó la sentencia. Se le atribuyeron numerosísimos delitos: entre otros, privaciones ilegítimas de libertad, tormentos, secuestros con fines extorsivos, robo de bebés, y homicidios calificados. Fue declarado “autor del delito de privación ilegal de la libertad agravada”, según determinó la Cámara Federal porteña. Y se le concedió el régimen de prisión domiciliaria a pesar de los numerosos crímenes cometidos.

 Nota del profe: Con otros malos malosos me gusta hacer de abogado del diablo; la verdad es que con este tipo no me apetece nada. No se me ocurre nada positivo que decir sobre él. ¡Felicidades Ana!